Alimentación

Cada etapa de nuestro bebé está llena de experiencias y aprendizajes, y tal vez alguna pudiera causarnos cierta complicación o temor cuando se trata de una transición, una de ellas el chupón. Por un tiempo fue una solución, pero ahora ¿cómo se lo quito? Las ¨técnicas¨ podrán ser infinitas al igual que los consejos de otros papás, ¨yo se lo escondí le dije que lo había perdido¨, ¨yo le puse cebolla para que le supiera horrible¨, le dije “que había venido el ratón de los chupones por el¨ etc. Sí, pero ¿cómo reaccionará nuestro pequeñín?, ya lo dijimos cada niño es diferente y no debemos olvidar que él nos entiende desde el primer momento,  y tal vez una de las mejores formas de decirle adiós al chupón es hablando con él; esto nos ayudará a prepararlo e incluso poder retirárselo de forma temprana, seamos pacientes no lo presionemos, hacerle saber que únicamente es una etapa y que en su momento ya no le servirá. No tomemos situaciones drásticas, incluso aprovechemos situaciones como el baño, o la hora de dormir, para ir retirándolo gradualmente lo importante es conseguir toda su cooperación para lograrlo.

El chupón puede ser algo muy querido por él, la confianza que nosotros le transmitamos será fundamental besos, abrazos, elogios serán de gran ayuda, una vez logrado la hazaña, ser firmes para decirle adiós definitivamente.

Un paso importante para nuestro pequeñín que va logrando más independencia y hacia un camino de convertirse en ¨mayor¨.

Este tipo de malestares son comunes en los primeros meses de vida del bebé, y como ya hemos comentado no son de gravedad, a menos que éste sea un síntoma muy constante y se vea afectado su peso. Normalmente en la mayoría de los bebés esta situación desaparece entre el cuarto y quinto mes de vida y se verá superada en su totalidad al cumplir el año de vida, ya que el esfínter esofágico que conecta el esófago con el estómago, habrá madurado evitando que los jugos gástricos regresen.

Pero afortunadamente nuestro pequeñín nos tiene para ayudarle a aliviar estas molestias. Si le estás dando pecho, debes saber que es muy importante la técnica de alimentación, ya que su boca debe abarcar gran parte de la aureola del pecho para evitar ingesta de aire, una de las principales causas del cólico, otra causa importante es evitar una alimentación excesiva o bien darle el alimento con rapidez, esto para evitar situaciones de reflujo. También será importante como mamá poner atención en nuestra alimentación, ya que ésta pasara a través de la leche materna y pudiera generarle cólicos; lo mejor será evitar alimentos estimulantes como café, picantes o chocolate en tu alimentación. También si por alguna razón se está tomando algún medicamento que haya sido recetado debidamente por el médico para que no afecte al bebé. De igual manera si ya se le está alimentado con biberón, recordemos usar uno adecuado a su edad y que evite la ingesta de aire, así como también poner atención si la fórmula que le estemos suministrando le esté generando alguna molestia.

Otro punto a considerar, es que al momento de alimentarlo debemos tener una posición cómoda, tanto para la mamá como para el pequeñín, evitemos situaciones de tensión que le pudieran generar nerviosismo, incluso veamos diferentes posiciones y ver en cual se siente más cómodo. Una técnica tan simple es la de acabando de comer ayudarle a eructar o sacar el aire que ingirió, algo que en definitiva le será de gran ayuda.

Punto a recordar, si esta situación se ha complicado y vemos que está generando baja de peso, lo mejor será acudir al pediatra de inmediato.

Definitivamente, la mamá primeriza será la que más preguntas, dudas y temores enfrentará y no es para menos, tenemos a un nuevo integrante en la familia al cual debemos cuidar, educar, enseñar y por supuesto también nos enseñara a ser papás. Pero con el paso del tiempo te darás cuenta que cada etapa de tu bebé será un aprendizaje y verás que en realidad no era tan complicado emprender esta nueva etapa.

Precisamente una de las dudas es al momento de pasar del pecho a la fórmula, en un principio parecerá un reto difícil, ya que no sabremos la reacción de nuestro pequeñín, tal vez se rehuse a la fórmula y se aferre al pecho, o sea muy maduro y acepte sin ningún problema la fórmula, situación que sería fabulosa y nos ahorraría unas cuantas batallas.

Pero aquí unas recomendaciones para llevar a cabo este proceso, si en tu caso es momento de regresar al trabajo, lo mejor será que iniciado el proceso no deberás ceder, debemos tener paciencia ya que es obvio aún no entiende por qué mamá quiere privar este privilegio, deberás ser comprensiva, recuerda es un proceso gradual, no te desesperes transmítele seguridad y confianza. Otro punto a considerar es ofrecerle el biberón antes de su hora de su comida esto con la finalidad de que se llene, lo vaya conociendo y se acostumbre, ya hemos comentado que debemos elegir un buen biberón, de acuerdo a su edad inclusive uno que se asemeje al pezón. Hay trucos como calentar un poco el chupón del biberón para que sienta un poco el calor del y prueba dárselo en diferentes posiciones.

Si por alguna razón no aceptara el biberón, procura probar con la cuchara dándole papilla o cereales, así su necesidad de succionar se irá disipando y tal vez el cambio a la fórmula ya no sea tanto problema.

Es importante evitar pensar que éste será un proceso complicado, simplemente son etapas que se irán superando.

Sí, es muy posible que durante la etapa de lactancia tendrás que ayudarte de un extractor de leche y las razones pueden ser diversas, aquí destacaremos algunas de ellas.

Una muy frecuente es la congestión de leche aunada a una inflamación de los pezones, y aunque nuestro pequeñín sea un asiduo tomador de leche, habrá momentos en que se sienta satisfecho y aun tengamos exceso de leche, lo que pudiera provocarnos un poco de molestia por lo que tendremos que hacer uso del extractor.

Otra razón es regresar al trabajo, nos será de mucha ayuda extraernos esa leche aliviando la congestión del momento y reservándola para dársela más tarde.

Vas a salir a alguna reunión o fiesta, te será de gran utilidad sacarte un poco de leche para que alguien más se la pueda dar en biberón mientras tú regresas.

Si por alguna razón te recetaron algún fármaco temporal que está contraindicado en la lactancia, podrás sacarte esa leche y desecharla.

La familia en general, papá, abuelos o tíos pueden ser partícipes de su alimentación por medio del biberón con un poco de tu leche, dándote un poco de tiempo para ti.

Extraerte la leche te ayudará a seguir estimulando la producción de la misma. En pocas palabras el extractor de leche es la mejor forma de seguir alimentando a tu bebé con leche materna en los momentos que no puedas estar presente.

Puedes encontrar dos tipos de extractores, manuales y eléctricos, la succión y velocidad dependerá de ti, el que se adapte mejor a tus necesidades incluso hay por talla, pero finalmente cualquiera que elijas cumplirá la función de extracción.

En un principio parecerá complicado su uso, pero con práctica en poco tiempo serás una experta. Previo a la extracción deberemos tener las manos perfectamente limpias ya que tendremos dar un ligero masaje a nuestro pecho para estimular la salida de leche, debes hacerlo en una posición cómoda y relajada colocando el cono del extractor en tu pecho y el túnel de este se deberá adaptarse al pezón sin dejar espacio y así poder iniciar la extracción de leche. Recuerda que después de cada uso deberás esterilizar perfectamente el extractor para evitar la proliferación de bacterias, otro punto importante es que si el uso del extractor te provoca algún tipo de molestias deberás suspender su uso y comentarlo a tu médico para ver una solución alterna.

 

Tal vez si hiciéramos una encuesta sobre cuáles son las mejores frutas y verduras para la papilla de nuestro bebé, definitivamente habría infinidad de respuestas y éstas irían desde la comodidad que proporciona la fruta o verdura por su elaboración y manejo, la que más le gusta al bebé, la que más vitaminas y minerales le proporcionan o la mejor combinación que se puede hacer.

Lo cierto es que, si hay una gran variedad de combinaciones, y también es cierto que todas las verduras y frutas le proporcionaran vitaminas y minerales, el punto es que habrá algunas que le gusten más que otras, pero no hay que preocuparnos, finalmente también nos haremos expertos en ese punto. Recordemos que a partir de los seis meses, podrás empezar a complementar la leche materna con papillas, fortaleciendo así su dieta.

Siendo primerizos en este apartado, en definitiva, las mejores frutas para la primera papilla son la manzana, el plátano y la pera, muy simple, en los tres casos se la podemos ofrecer únicamente raspándolas con la cuchara para que se haga un puré, y en el caso de la manzana y la pera podemos hervirlas y posteriormente dárselas en puré. Definitivamente es el primer paso para introducirlo a las papillas, dado este paso podrás ir integrando algunas otras frutas e incluso combinándolas como puede ser la ciruela, uvas (sin cáscara), mango, melón, melocotón, etc.

Con respecto a las verduras, estas deben ser las primeras en implementarse a la dieta de nuestro bebé, incluso previo a las frutas; las verduras tienen un gran aporte en fibra ayudando al tránsito intestinal. Podemos iniciar con calabacitas, zanahorias, y betabel, en este caso previamente cocidas y posteriormente hacerlos puré ya que lo has introducido a las verduras puedes ir agregando chicharos, habas o papa también en puré.

Antes de elaborar la papillas debes lavar y desinfectar perfectamente las frutas y verduras, cocer al vapor o en agua, evita agregar azúcar y sal, siempre elaborarla en el momento y verifica la temperatura antes de dársela.

Otro punto importante es que si notamos alguna alergia o molestia particularmente en alguna fruta o verdura de inmediato debemos suspenderla. Recuerda que todo debe ser de manera progresiva aunado a las recomendaciones del pediatra.

 

Hasta hace unos años, empezó a ser un poco cuestionado que una
mamá amamantara a su hijo cumplidos los dos años o más, ¿a qué se debe esto? A que
surgían mitos como que pasado cierto tiempo la leche ya era como agua y ya no tenía los
beneficios necesarios para él bebe o simplemente ya estaba ¨grandecito¨ para seguir
dándole pecho, además que ya podía comer otros alimentos.

Con el paso de los años y debido a la incorporación cada vez más alta de mujeres al trabajo, se dejaba de
amamantar al bebé de manera temprana, incluso algunas mamás evitaban esta situación debido a una cuestión estética.
La Organización Mundial de la Salud, lanzó una campaña a nivel mundial con la finalidad
de concientizar y reforzar los beneficios que conlleva amamantar, que no son solamente
para el bebé sino también para la madre. Esta campaña basada en estudios científicos
hace una recomendación de una lactancia materna por un lapso de dos años, aunque son
múltiples los beneficios, cabe resaltar que hay dos puntos particularmente importantes. Uno es el reforzamiento de las defensas del bebé, ya que como recordaremos es de suma
importancia durante los primeros seis meses de vida alimentarlo únicamente con leche
materna ya que son cruciales para un desarrollo y crecimiento óptimo. Éste es el momento en
el que se reforzarán estas defensas protegiéndolo cuando tenga que enfrentarse a todas
esas infecciones nuevas y mantener así su sistema preparado.
El otro punto importante es la prevención de alergias a los alimentos, ya que todo lo que
consume la mamá es proporcionado al bebé a través de la leche materna lo que es
interpretado por su sistema digestivo como bueno, así que cuando le proporciones otro tipo de
alimentos, no le generará problema alguno debido a que era un alimento que venía con la leche de mamá. Además, no debemos olvidar que es el vínculo afectivo que se forma entre la mamá y el bebé, esto es de suma importancia para su desarrollo.
En resumen, nunca será perjudicial que tu bebé tenga una lactancia hasta los dos años, la
cual deberá ser complementada con otros alimentos pasados los primeros seis meses de
vida y tampoco la leche perderá sus propiedades durante el periodo que se la
proporciones, siempre será un alimento óptimo.

Realmente podríamos decir que son muy pocas la razones por las que contraindiquen la lactancia materna, y estas son en definitiva enfermedades graves como es el VIH (virus del sida), virus linfotrópico humano, también llamado virus de la leucemia humana de células T tipo 1 o cualquier tipo de cáncer que implique tratamiento de quimioterapia o radioterapia, incluso prolactilomas, tumores que impidan la producción de leche. Otra causa por parte del bebé es que sufra de galactosemia (imposibilidad de digerir el azúcar de la leche),  esta es detectada al momento de nacer con la prueba del tamiz neonatal. Esta sobreentendido que hábitos como el fumar, tomar alcohol o el consumo de sustancias tóxicas impedirán amamantar al bebé.

Cabe mencionar que la madre pudiera sufrir de ciertas patologías graves que requieran de medicamentos que pudieran ser incompatibles con la lactancia, o en caso contrario patologías leves como diarrea, resfriados, incluso mastitis y que los medicamentos que tome para tratarlas impliquen un bajo riesgo en el bebé o requiera suspender de manera temporal la lactancia. Esto tendrá que ser supervisado por el médico de que tan imprescindible o necesario tendrá que ser el medicamento para poder administrarlo, evita auto medicarte.

Debemos recordar que, si la madre presenta alguna enfermedad, la leche materna crea anticuerpos, mismos que comparte con el bebé protegiéndolo de la misma.

 

En definitiva, si tienes la oportunidad de amamantar a tu bebé no dudes en hacerlo, la leche materna como ya lo hemos comentado trae consigo múltiples beneficios que le ayudarán a lo largo de su vida.

 

 

 

 

Justo después de que nazca tu bebé tendrá los beneficios del calostro o la primera leche, misma que empiezas a producir durante el embarazo, ninguna fórmula le proporcionará a tu bebé los benéficos que tendrá con la leche materna la cual debes proporcionarle durante los primeros seis meses de vida sin restricciones, evitando cualquier otro tipo de bebidas como jugos, agua o alimentos, pasado lo seis meses entonces si ya podrás complementarla con otros alimentos y mantenerla hasta los dos años. Debes saber que la leche materna o también llamada el ¨alimento ideal¨ contiene inmunoglobulina, sustancia protectora de las membranas mucosas de la garganta, nariz e intestino partes susceptibles a contraer virus e infecciones, es de fácil digestión evitándole estreñimiento, le reducirá los cólicos, además le ayudará a su desarrollo sensorial y cognitivo. Lo protege de enfermedades crónicas, alergias, otitis, meningitis, esto evitará que sufra de desnutrición infantil durante los primeros seis meses de vida. Ayuda a su desarrollo maxilofacial, le aportarás seguridad ayudándole a un mejor desarrollo intelectual. Además la leche cambiará su composición adaptándose al crecimiento de tu bebé, contiene los anticuerpos necesarios que lo protegerán a largo de su vida.

Y todavía más, lo beneficios no solo serán para tu bebé sino también para ti, reducirá el riesgo de depresión post-parto, ayudará a perder el peso ganado durante el embarazo, reducirá el riesgo de anemia, previene el cáncer de mama, ovario y aparición de osteoporosis después de la menopausia.

Las campañas realizadas sobre lactancia materna tienen la finalidad de concientizar a las mamás sobre todos sus beneficios, incluso se lleva a cabo la instalación de lactarios para que las mamás que trabajan, puedan amamantar a su bebé en el momento que lo requiera de una manera cómoda, limpia y sin distracciones, ya que ésta se veía interrumpida precisamente al incorporarse a su trabajo.

A menos que haya contradicción por parte de tu médico que te impida darle leche materna a tu bebé se tendrá que evitar, de lo contrario deberás amamantar a tu bebé en todo momento que lo requiera y sin restricciones, no lo prives de sus beneficios, ya que como podrás ver son muchos. Además de que no requiere ningún tipo de preparación y está disponible en todo momento.

Otro punto que debes considerar, es que la lactancia materna es un aprendizaje lo que pudiera dificultarse en un principio, por lo que será importante ver con el pediatra las técnicas para amamantar a tu bebé de la mejor manera.

No hay un instructivo para realizar este paso, tampoco sabrás como reaccionara tu bebé ante esta situación, ya lo hemos comentado en repetidas ocasiones, no todos los niños son iguales, unos posiblemente asuman este paso con mucha madurez y se olviden rápidamente del seno materno, incluso pasan de una buena vez al vaso y ni siquiera conozcan el biberón, mientras que otros se resisten a dejar el seno materno. Definitivamente una experiencia muy particular que como mamá tendrás que pasar junto con tu pequeñín.

Un primer paso en el cual coinciden los pediatras, es verlo de una manera relajada  sobre todo como mamá primeriza, recuerda no tiene por qué ser complicado, finalmente es una etapa como otras que tendrán que pasar juntos.

Aquí algunas sugerencias para llevar a cabo este cambio:

  • Prueba darle biberón una semana antes de que deje el seno, para que se vaya acostumbrando.
  • No debes forzarlo si lo rechaza, todo es cuestión de tiempo.
  • Puedes poner un poco de tu leche en el biberón.
  • Prueba diferentes biberones, tal vez uno que asemeje tu pezón y de flujo lento, así no sienta un cambio repentino.
  • Intercalar seno-biberón.
  • Papá, abuelos, tías, tíos pueden ayudar en este proceso dándole el biberón.
  • Puedes cambiar la hora de la toma generándole más apetito y así acepte el biberón.
  • Dale el biberón en una posición diferente a la que le das el seno.

Como verás no hay por qué morir en el intento, lo importante es no rendirse si ya iniciaste este paso, sé firme, dale confianza y seguridad.

Es un hecho que siempre buscaremos lo mejor para nuestro bebé, y en el caso del biberón no tendría por qué ser una excepción ya que hay razones importantes para elegir uno que no solamente sea de buena calidad, sino que además, cuente con todos los requisitos para permitir la correcta alimentación de nuestro bebé. Hay que recordar siempre que el biberón y la mamila son siempre la opción para aquellos cambios en forma de alimentación de nuestro bebé y por eso debemos brindarle lo mejor.

Al momento de decidir la compra del biberón, nos vamos a encontrar con una infinidad de marcas y diseños lo que posiblemente nos genera confusión e indecisión para realizar la compra, ¿cómo evitar esto?

Debemos considerar lo siguiente. Tendrá que ser un biberón propio para su edad, ya que hay de diferentes flujos dependiendo de ésta, otro punto de suma importancia es que sea anti cólicos ya que son específicamente diseñados para evitar que él bebé  ̈ingiera aire” y esto le genere estas molestias, el material de la tetina ya que hay de látex y silicona, este último es mejor debido a que es más duradero y no tiende a hacerse pegajoso con el tiempo, otro punto es que sea de fácil limpieza que la parte de adentro sea totalmente liso y así evitar acumulación de residuos, debe ser de un material resistente a la esterilización así como también a caídas y sobre todo práctico y funcional.

Entonces ya lo sabes, si te encuentras ante un exhibidor lleno de biberones ya no te será tan difícil tomar una decisión si consideras los puntos antes mencionados.

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